Hace 7 años que no se veían, y a pesar de que se habían mantenido en contacto y tenían una relación de trabajo muy enriquecedora por medio de diferentes medios de comunicación, sus últimos intentos de reunirse habían fallado y hoy, en medio de un centro comercial se encuentran por sorpresa... Ésto ocurre en la ciudad de París.

 

- César: Elena? Elenaaaa!!!!! ¡Que alegría! ¡No lo puedo creer! ¡Hace mucho tiempo no te veía! ¿Qué haces aquí?

 

 

- Elena: ¡César! ¡Que bueno verte! Anoche te dejé un mensaje en tu contestadora y otro en el correo...

 

 

- César: Ay Elena, casi no reviso mi contestadora ni mi correo, pero entonces es mucha casualidad encontrarnos!

 

 

- Elena: Ja ja ja... Entonces... ¿para qué tienes una contestadora y un correo si no los revisas? (ambos se ríen). Pero si tienes toda la razón, demasiada casualidad. Y dime, ¿estás muy ocupado hoy? Podemos ir a charlar y tomarnos un café de esos que tanto me has prometido por años...

 

 

- César: ¡Claro! Te invito a ese café pero si me acompañas a terminar de hacer unas compras. (entre risas)

 

 

- Elena: ¡Será un placer! Me encanta ir de compras y aconsejar... jajaja

 

 

- César: Bueno Elena cuéntame, ¿qué te trae a esta ciudad, a mi ciudad?

 

 

- Elena: Primero que todo, vine a visitarte y a visitar a unos familiares que están viviendo acá desde hace un tiempo, y además aprovecharé para ir a una exposición de arte que me ha tenido a la expectativa durante todo el año, por lo que vi en el folleto es exquisita y hay obras de dos grandes franceses románticos como Delacroix y Géricault, y sobre todo este último es el que más me entusiasma, porque es considerado el más grande pintor que produjo en romanticismo.

 

- César: Te veo muy entusiasmada con ésa exposición!

 

- Elena: Si!, tu sabes que a mi siempre me ha apasionado el arte.

 

- César: A mí me han dado muy buenas referencias de esa exposición, y aunque no es mi estilo sería interesante acompañarte! Podrías enseñarme un poco más sobre toda esta corriente romántica.

 

 

- Elena: ¡Muy buena idea! Verás que valdrá la pena y además tu compañía es muy grata. ( sonríen)

 

 

- César: Bueno Elena... creo que ya terminamos las compras, se que acá cerca hay un café excelente y ponen música buenísima, podemos ir caminando...

 

 

- Elena: Si César, mientras tanto puedes ir contándome... ¿sigues escribiendo acerca de la vida de André Bretón?

 

 

- César: Pues ya terminé con ese libro y estoy esperando a que la editorial lo publique, en cuanto tenga la primera impresión te la voy a regalar a ver si por fin logro que sientas un poco de amor por mis queridos vanguardistas! (risas)

 

 

- Elena: Jajajaja bueno, entonces creo que te va a sorprender la noticia de que también estoy escribiendo un libro... y a que no imaginas inspirándome en quien...

 

- César: No lo sé, dime!

 

- Elena: En Freud!, sé que no es de mi estilo, que es más estilo tuyo porque a pesar de que él lo haya negado, fue precursor de los vanguarditas... en especial del surrealismo.

 

- César: ¡No lo puedo creer! ¿Tú Elena la romántica?

 

- Elena: Sí, mi novio se parece mucho a ti, le encanta los vanguardistas... y él aún no ha terminado sus estudios, así que tenía que leer sobre esto... yo le ayude, y me llamó mucho la atención éste gran personaje, Freud.

 

- César: Bueno, creo que tu novio logró lo que yo no pude lograr en 15 años de amistad! Qué locura... pero me alegra muchísimo! Entonces creo que me puedes acompañar a una exposición de una colección privada de arte de un pintor local bastante audaz, ha tenido muy buenas críticas. Además se inspiró en el vanguardismo y ahora que te llama más la atención ésta corriente... pues te interesará muchísimo más.

 

 

- Elena: Claro, creo que ahora la disfrutaría mucho más.

 

 

- César: Elena, también estoy trabajando en unos nuevos poemas de temas políticos y sentimentales con una tendencia un poco inconformista y por supuesto llena de simbolismo... creo que ahora que disfrutas un poco lo vanguardista, y por tu propio estilo, sería bastante productivo recibir de tu parte unas cuantas críticas; mi pasión por el vanguardismo no quiero que sólo lo vean reflejado en mis libros sobre escritores de ésta corriente, sino también en poemas con ese estilo tan exquisito!...

 

 

- Elena: Claro!, definitivamente amas esa corriente, como siempre su muy crítico, suena interesante, será una retroalimentación bastante productiva! Pero no olvides que hay que tener la mente abierta y que se puede ver hacia otros horizontes...

(Momento de silencio)

 

En el café:

 

 

- Elena: Que buena música ponen en este lugar César, sabes que Chopin es uno de mis favoritos!

 

 

- César: Por eso te traje acá, frecuento éste lugar con amigas y amigos sobretodo los fines de semana...

 

 

- Elena: Excelente elección, por eso eres mi amigo... nos parecemos tanto...

 

 

- César: Es cierto, y ahora que recuerdo Elena, ¿continuaste con tu libro romántico?, quedé algo confundido con lo de que estás haciendo un libro basándote en los vanguardistas... y entonces el libro que estabas escribiendo, en el que estabas poniendo todos sus sentimientos como el amor, miedo y todos tus "estados del ánimo"...

(Diciéndolo en un tono algo irónico)

 

- Elena: Es bastante agotador porque aún no he terminado todos los capítulos, pero sé que cuando vea que todo el mundo lo está leyendo porque se identifican con muchas situaciones..., todo va a valer la pena! He estado concentrándome mucho, porque es una historia que no involucra sólo mis sentimientos, sino también algunos relatos de personas que han ayudado a la realización de éste sueño. Ésta es mi prioridad, hacer una novela ROMÁNTICA.

 

- César: Quiero leer YA ese libro! Cuándo crees que salga?

 

 

- Elena: En 4 meses y medio, estoy muy nerviosa pero feliz... es gratificante despertarte cada día y levantarte de tu cama con el ánimo por las nubes porque sabes que lo que hiciste ayer y vas a hacer hoy en tu trabajo es lo que te llena y alimenta espiritualmente.

 

 

- César: Es cierto, pero prefiero no pensar en lo que hice ayer sino en lo que voy a hacer hoy y mañana...

 

Ríen por mucho tiempo, terminan su café, y comparten unos días llenos de arte, pintura, literatura... cada uno con su preferencia, pero aceptando que hay otras corrientes y que podrían al menos observarlas.